Los profesionales de la salud, suelen decir que la palabra libera. Hablar, expresarse, comunicarse parecen tener una capacidad única en el ser humano, más aún cuando al decir, estamos en contacto con los otros y por lo tanto generamos lazos sociales. Miguel Padawer y Matías Nirenberg, comunicadores sociales por profesión y vocación, vienen desarrollando desde hace un tiempo el proyecto
Palabras en Conjunto. Se trata de “un espacio de comunicación participativa y pluralista” a partir del cual un grupo de jóvenes que, según las categorizaciones y clasificaciones de este mundo, tienen “capacidades diferentes” expresan “los temas que les interesa, preocupa y emociona” en un programa de radio online semanal.
¿Cómo nace Palabras en Conjunto?
Matías Nirenberg: con Miguel Padawer comenzamos hace unos años a construir un proyecto de taller de radio, basado en que los jóvenes con alguna discapacidad puedan adquirir algunas herramientas que tienen que ver con la radio, pero que se amplían a lo referido a la comunicación social, al saludar, al dialogar con el otro, a la posibilidad de expresar una opinión y crear algo diferente. Nos presentamos en varias instituciones y desarrollamos el proyecto que lleva más de seis años en APEBI (Asociación para la Espina Bífida e Hidrocefalia) que aglutina personas con capacidad reducida. Por fuera de las instituciones, pensamos en armar algún proyecto independiente y relacionado con los medios. Surgió la posibilidad a partir de un amigo que es director de la radio
ArInfo, de desarrollar un proyecto de programa de radio, una radio Web que puede ser escuchada en todo el mundo, donde puedan tener estos jóvenes un espacio. Así, hicimos una breve selección de jóvenes para empezar a germinar con el proyecto y arrancamos hace poco mas de un año,
todos los sábados de 11 a 12 en
ArInfo.
¿Estos jóvenes formaban parte del taller de radio?
MN: formaban parte de algunos de los talleres que hacíamos. Los reunimos a los seis un día y comenzaron a establecer un cierto lazo comunicacional a través de la radio. Desarrollaron un vínculo que hoy los convoca, establecieron un lazo social, se comunican en la semana, han salido juntos. Paso de ser un grupo comunicacional a un grupo social, ese es el pasaje quizás fundamental.
¿Qué objetivos tiene el proyecto?
MN: el proyecto tiene efectos terapéuticos, claro esta, pero además
intentamos educarlos a partir de la comunicación, desde la reflexión y pensamiento de textos de la realidad y de alguna manera vincularlos con cuestiones de la historia de la comunicación y lo social y llevarlo a la práctica de la radio, trabajando sobre los efectos que tiene sobre la recepción.
Miguel Padawer: el primer objetivo creo que esta cumplido. Era que ellos se conformen como grupo de radio, que hagan un programa. Ya tienen incorporados los códigos de la radio, no sólo los verbales sino también los gestuales, por ejemplo para comunicarnos algo a nosotros que estamos del otro lado de la cabina de radio. Como objetivo parcial esta cumplido. Ahora queremos que profundicen el rol de productores, y el objetivo de máxima es que ellos capaciten a otras personas para hacer otros programas o mismo incorporarlos a este.
¿Quién produce hoy los contenidos?
MN: nosotros establecemos una línea de demarcación, les entregamos algunas consignas y la producción del mensaje que sale al aire tiene que ver con ellos directamente. En la semana, en un juego interdisciplinario, cada uno trabaja con un profesional idóneo: psicopedagogas, terapistas, etc. y con ellos diseñan algunos textos para elaborarlos en la radio. Los sábados, nos reunimos una hora antes del comienzo del programa, tratamos de armonizar ese trabajo y darle formato radiofónico. En realidad, intentamos hacer un trabajo interdisciplinario, aunque todavía hay una comunicación muy plena entre los profesionales.
MP: cabe aclarar que no todos los chicos trabajan con un profesional que los ayuda. Ocurre que cada uno tiene su propio contexto de apoyo. Incluso algunos no tienen apoyo particular y llevan una vida más autónoma.
¿Cómo se financia el proyecto?
MP: hoy se financia con aportes de los familiares, no solamente en aportes directos sino que además nos facilitan algunos contactos de posibles anunciantes y eso lo volcamos en un formato tradicional de pauta publicitaria de un programa de radio.
MN: hemos trabajado también con rifas para obtener un grabador de periodista para que cada uno realice las notas pertinentes al tema que prepara. Por otra parte y gracias a Jorge Lanata que nos invitó a su programa pudimos obtener de Telecom, algún dinero que pudimos utilizar para comprar un pizarrón y otros elementos. La intención a futuro es constituirnos en una ONG, para recibir algún tipo de subsidio o beca. Además, el 30 de Mayo fuimos
declarados por la Legislatura porteña cómo ciclo de “Interés Cultural” . Apuntamos a tener un marco legal y así también ampliar el trabajo.
Palabras palabras
Durante sus sesenta minutos de duración el programa conducido por Gastón Salvo aborda diferentes áreas: hay música, hay debate, funciona una sección donde se analiza un tema de la realidad social y hasta organizan una suerte de Prode del fútbol de primera división donde cada uno va arriesgando resultados. Según cita en su página Web, en Palabras en Conjunto, “el único requisito para participar…son las ganas de comunicar”.
¿Qué cambios observaron en los jóvenes desde que arrancó el programa?
MN: lo definiría como una metamorfosis.
MP: bueno, ellos respondieron a la convocatoria a partir del interés por la radio. El lenguaje radial empezó a integrarlos como grupo. Tienen cierta timidez e inhibición que forma parte de su identidad y como grupo les costaba integrarse desde la palabra, llegaban y se sentaban en el estudio de radio como en un aula, algo que nosotros no queríamos. Con un trabajo que llevó su tiempo,
comenzaron a dialogar entre ellos, primero por esa atracción por la radio y luego se fue extendiendo hacia otras cosas, salidas, llamadas en la semana.
MN: cuento una anécdota para explicarlo. Cuando me inicie en el año 2000 con esto, hacía talleres de radio para adultos. En uno de ellos apareció una chica con una dificultad mental y en el primer contacto no supe como abordarla. No hubo comunicación en un principio, me preocupaba, no sabía que hacer. Se me ocurrió otorgarle el micrófono para que esta chica se sienta cobijada en él. Le pregunte algo, instantáneamente tomó el micrófono y empezó a contestar. El cambio se dio con eso, porque estos chicos son muy actores, es así la dinámica de cómo se conducen en las instituciones. Arman una novela, todo el tiempo, si le das un micrófono, se transforman y comienzan a dialogar con vos. Ahí me prendió la idea de trabajar con estos jóvenes en radio. Funciona muy bien esto de escucharse. Se trata de jóvenes muy verborrágicos y esto los tranquiliza, los relaja. Los ayuda a buscar una opinión, a crear, no es casual que el radioteatro les fascine.
MP: creo también que
la clave está también en establecer una comunicación lo más espontánea posible, encarar a una persona como lo que es, una persona.
MN: estos pibes perciben como se los está abordando y creo que con nosotros establecieron cierta sintonía porque fuimos con la mayor naturalidad posible. Buscamos homogeneizar al grupo de trabajo, que en total es de diez personas, más allá de las clasificaciones y categorías capacidad-discapacidad. Creo que tenemos una identidad fuerte: Palabras en Conjunto donde
el poder de la palabra guía ese cambio, esa formación de opiniones, esa posibilidad de creación y de jugar con el lenguaje radial de los sonidos, la música, la comunicación.