Entre el 19 y 21 de octubre se llevó a cabo en España el
1º Congreso Internacional de Nuevo Periodismo, una iniciativa de la Generalitat Valenciana que tuvo como objetivo compartir y debatir entre estudiantes, docentes y profesionales conceptos e ideas en torno a las nuevas formas de comunicar e informar, luego del surgimiento de Internet.
Pero para proyectar las tendencias sobre una nueva forma de comunicar, durante el congreso no fue fácil digerir que el periodismo en el mundo está en plena crisis. Los periódicos en papel pierden lectores que probablemente nunca recuperen y el modelo de negocios pide a gritos una reforma, sobre todo en Europa y Estados Unidos. A su vez, la credibilidad hacia los grupos multimedios está en jaque, y los periodistas parecen estar cansados de dirigirse hacia los grupos de poder, y no al lector. Por otra parte, la exigencia de una continua renovación y el desafío de mantener intactos los valores de la profesión parecen traer problemas a los medios impresos.
Este contexto surge junto al nacimiento de Internet, una revolución en el mundo de las comunicaciones cuyo impacto ya se vive profundamente, aunque permanece impredecible hacia los próximos años. Y este impacto es el que parece haber generado una enorme brecha entre periodistas, o comunicadores. Por un lado, los que se resisten al cambio luego de décadas de ejercer el periodismo hoy denominado tradicional, y por el otro, aquellos que quieren ver desaparecer los viejos mecanismos en favor de las incipientes experiencias digitales. Dos generaciones, que durante el congreso tuvieron que aprender a mantener un diálogo ordenado, tal como probablemente ocurra en el campo profesional.
Receptores emisores
A una década de la masificación (relativa) de Internet, la clave para entender estos movimientos parece estar en el nacimiento de nuevas formas horizontales de comunicación. Se empieza a hablar con más fuerza de una democratización de la comunicación. Y ejemplo de esto es el diario coreano
Ohmynews, ya citado por QeC en otras notas, que publica artículos de ciudadanos que se convierten en periodistas ocasionales.
Durante el congreso,
Ju-jin Chang, redactor jefe de Ohmynews Internacional para Estados Unidos, dijo: "Todo ciudadano es un reportero en potencia. La revolución no es tecnológica o del periodismo en sí mismo, sino que la verdadera revolución se produce en el cambio de mentalidad de las personas, como ya ocurre en Corea". Para poner como ejemplo el fenómeno Ohmynews es necesario conocer un dato importante: Corea cuenta con una penetración de Banda Ancha (Internet a altas velocidades) del 27% (Argentina está en el 3,2%).
"Hoy, esta idea de que cada ciudadano es un reportero, está realmente en las mentes y conciencias de todos los ciudadanos en Corea. La realidad social se ha alterado fundamentalmente y el comportamiento de la gente se ha modificado, acorde a esta revolución. Ahora, cuando ocurre algún evento, la gente no espera a que vengan los medios e informen sobre el evento, sino que inmediatamente se piensan a sí mismos como los reporteros. Este es el cambio, y realmente está tomando lugar en Corea", afirmó Chang.
Desde la teoría,
Dan Gillmor, director del
Center for Citizen Media, periodista y profesor de la Universidad de Berkeley, Estados Unidos, destacó en el congreso que la tendencia va hacia un diálogo entre emisor-receptor que desdibuja las antiguas corrientes comunicacionales. "En los últimos años el periodismo ha pasado de ser una conferencia a una conversación entre el emisor de la información y el receptor. Pero la primera norma del diálogo es escuchar, y esto es lo que deben cambiar los medios tradicionales y los periodistas".
Los blogs parecen ser los primeros en esta nueva tendencia, además del diario coreano escrito por sus lectores. ¿Cómo actuaremos cuando en nuestro país la penetración de la Banda Ancha llegue al 27%, al 40% o al 60%? Tenemos bastantes años todavía para pensarlo.